Aire
Una niña rubia de moño celeste come un pastel. El hombre le guiña un ojo. Ella lo convida con una sonrisa de chocolate.
Tierra
La hormiga recorre el tercer párrafo rumbo al precipicio de la hoja. Se detiene en el ángulo doblado. Alguien cierra el libro con un golpe seco. La historia cobra una nueva víctima.
Agua
Un pescado de papel pende de un hilo. El viento lo balancea y el bicho, porfiado, boquea en el aire.
Fuego
Dice que mañana alguien va a tener que lavar porque ya no quedan tazas limpias. Que seguro no sea el gordo, que bajará tarde y bostezando. Dice que hay mucha azúcar pegada en el fondo, que el exceso de glúcidos causa obesidad. También que la mujer dejó marcados sus labios de rouge. Al gordo no, al pocillo. Dice que la charla fue larga y que el hombre apagó su cigarro en el líquido. Discutieron, ella saltó como resorte y en dos zancadas estaba en la calle. Dice que el gordo se sirvió una nueva taza, encendió otro mentolado y tiró el humo. Debería soltarlo todo. Dice que llenó de cenizas una caja de fósforos vacía. Que un gota se desprendió de su retina, dobló la rotonda de la mejilla y cayó dentro de la taza. Una plomada que terminó en el fondo. Lo dice la borra del café.
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